miércoles, 14 de octubre de 2015

La palabra del anónimo: la voz de la conciencia


 Llevábamos una mezcla de nervios, ganas e ilusión en los bolsillos. Y no era para menos, después de los poemas, los tuits, los mails, y las fotografías, tocaba la hora de poner voz y rostro a los nuevos poetas que llegaban para formar parte de la gran familia de Anónimos. 

 Poemas portadores de identidad, de conciencia, de destino, de voluntad. "Todo poeta y escritor debería ser anónimo". Juan Carlos Mestre y Juanma Prieto daban así la bienvenida a los poetas sin nombre. Un encuentro lleno de palabras y de emociones, una mañana de domingo llena de nubes y autores expectantes a que la voz llegara y retumbara hasta en la famosa grieta de la sala de Orive. Porque como afirmó Mestre, las redes sociales son una bendita dinamita, y gracias a ellas, podemos saltarnos la costumbre, el tedio, el semáforo de lo que se puede decir, escribir o esperar. Y gracias a esa "bendita dinamita" llegan vuestros poemas, vuestras fotografías y vuestros tuits. Gracias a la explosión, la palabra puede volver a hacerse, reconfigurarse, reescribirse. Porque como ellos apuntaban, el poeta sólo tiene obligaciones para con la palabra, con el infinito.

Anónimos 2.3 ya no es una mera ilusión, es un libro que se puede tocar, oler y subrayar. Y como sabemos que a muchos de los seleccionados les fue imposible acudir al acto, vamos a enviar dos ejemplares del libro a quienes no pudieron recogerlo. Podéis solicitarlo enviando un correo con vuestros datos y dirección postal a: anonimos@eldispensario.com


Gracias por todo, #cosmoanónimos


No hay comentarios:

Publicar un comentario